AGOSTO|2016
#3
ISSN: 2362-3918
Las noches de la Escuela
Noche del Consejo: Conversación sobre la Teoría del partenaire [*]
por Juan José García[**]

La enseñanza de Jacques Lacan supone un fecundo recorrido. Esa fertilidad, arraigada en la abstención de procurar conceptos cerrados y transparentes, se revela en la posibilidad siempre viva de animar la reflexión acerca de la práctica del psicoanálisis de la orientación lacaniana. La lógica de su construcción no responde al trazado del diagrama imaginario que establece el aprehensible binarismo del dentro – fuera. Su recorrido parece transitar esa banda donde las caras que en la pura sincronía aparentan oposición, revelan la posibilidad del pasaje de una a la otra, sin salto, en el transcurrir. Contra lo que podría aparentar ser una estrategia metodológica habitual en él, Jacques-Alain Miller evidencia esa lógica en "La Teoría del Partenaire".[1] Bajo ese título vio la luz un recorrido ensamblado a partir de una serie de clases, ya publicadas, pertenecientes a su curso El Otro que no existe y sus comités de ética de los años 1996 – 1997. En un itinerario que procura orientar la lectura de la obra lacaniana, Miller va articulando las diferentes versiones del partenaire subjetivo. El partenaire tiene muchos rostros, pero es aquel con quien el sujeto juega esencialmente su partida. Este en ningún caso es el Otro. Por el contrario, es siempre algo de sí mismo: su imagen, su objeto a, su plus de gozar y fundamentalmente su síntoma. Una y otra vez se cita al bifronte dios Jano. Esa alusión procura develar como aquello que constituye el goce más propio e íntimo del sujeto, es, a la vez, con la que teje su lazo sintomático con Otro. El síntoma, dirá finalmente, "es un hecho de embrollo. Hay síntoma cuando el nudo perfecto falla… también es allí un término Jano. El síntoma en una de sus caras es lo que no anda pero la otra, la que Lacan denominó sinthome,… es el único lugar donde para el hombre que se embrolla, finalmente la cosa anda".[2]

Esa referencia a lo bifaz, exhibe la renuncia a toda pretensión de edificar una teoría a través de un aparato conceptual regido por una lógica euclídea. Tal es el fundamento por el cual, el propio Miller en su Banquete de los analistas habilita hablar de Escuela.  Ésta sostiene su dinámica de trabajo a partir de lo que implica el Psicoanálisis como práctica, que en tanto orientada por lo Real, supone la tarea singular de cada uno de los que la sostienen por la imposibilidad de establecer un universal conceptual. En el seno de la Escuela se encuentran la experiencia y la reflexión de cada uno de sus miembros.

En ese marco, tuvo lugar la Conversación convocada por el Consejo Estatutario el 18 de marzo. En esa Noche de la Escuela el trabajo conjunto se trazó a partir el texto "La teoría del Partenaire". Para iniciar la discusión se pidió a cuatro colegas la presentación de un pequeño texto a partir de diferentes citas del trabajo de Miller. Cada uno de estos colegas compartió una síntesis de su exposición[***]:

Andrea Zelaya a partir de la frase correspondiente sintetizó: "El término partenaire instaura un modo particular de relación que hace presencia sobre el fondo de una ausencia.

"La definición de partenaire dada por Jacques- Alain Miller: "…es lo que permite definir la palabra partenaire como lo que sería el término de la relación que no hay".[3]

"Por un lado, se establece una relación de determinación del ser y la palabra, sosteniéndose el ser en ella y por otro, tenemos una relación de los ecos del goce en el cuerpo, vestigios traumáticos de la lalengua, de la relación entre Uno y Otro. El Sinthome es la consistencia de esas marcas, lo ilegible de lalengua que hace acontecimiento de cuerpo.

"El partenaire es Jano, está en referencia al síntoma como marca de lo que no se inscribe, a la vez que hace suplencia allí. Su función marca la discordancia entre la palabra y el cuerpo, la desarmonía entre los cuerpos. Denota lo que no funciona, siendo este mismo funcionamiento lo que define la relación que no hay

 "El partenaire es socio del agujero, de lo que no puede representarse. Es con lo que el sujeto en tanto incompleto juega su partida. El partenaire esencial del sujeto es el objeto a".

Andrea Berger puntualizó: "La frase la encontramos en la última página: "el síntoma es ante todo, desde esta perspectiva un hecho de embrollo".[4]

Esta frase está inserta en el contexto de la reformulación del fin de análisis, no solo entendido en términos de atravesamiento del fantasma-experiencia de verdad sino de amor al síntoma.

En este sentido se pueden extraer ciertas citas y referencias de Lacan acerca del término "embrollo" como modulaciones de la relación del sujeto con lo Real. 

Desde esta perspectiva se pueden subrayar tres sesgos:

  1. la relación "síntoma-embrollo" – anudamiento de lo disyunto – sinthome.
  2. lo que la relación "síntoma-embrollo" le aporta a la teoría del partenaire –modo de aunar lo disyunto.
  3. las consecuencias clínicas de dicho recorrido que pueden designarse como "saber hacer allí con el síntoma"-"efectos de des-embrollo".

Irene Kuperwajs: a partir de la frase "Ese complemento a la teoría del sujeto es la teoría del partenaire"[5], redactó un escrito bajo el título "Del filósofo al analista" del cual resume: "Con el sujeto del inconsciente Lacan habla de la certeza y recurre al cogito de Descartes, quien representa el deseo de no querer saber nada del goce. La teoría del partenaire es un complemento que tiene efectos sobre el sujeto. Miller afirma que siempre hay que buscar el partenaire, preguntarnos con quien juega su partida el $. Lo que agrega la teoría del partenaire a la teoría del sujeto es el camino trazado por Lacan, del $ vacío y el Otro del significante al viviente sexuado, al goce del cuerpo. Lacan transforma el cogito cartesiano para decir finalmente "Pienso, luego Se goza", introduce la dimensión del cuerpo real. En este punto, ¿podríamos decir que el partenaire del Sujeto del cogito lacaniano es la substancia gozante? Cuál sería el partenaire del parlêtre? Por último, con la teoría del partenaire cambia también la lectura sobre la transferencia. El analista es necesario en tanto encarna una parte no simbolizable del goce y para ello se requiere su presencia. Se hace partenaire del sujeto si logra incluirse en su programa de goce, ofreciéndose para ello en la transferencia".                                         

Osvaldo Delgado, quien elaboró su escrito a partir de la frase "Los síntomas individuales no son de una esencia diferente a los síntomas sociales"[6]  sintetiza: "Jacques-Alain Miller ubica con total precisión que el síntoma implica una metáfora del goce del cuerpo, que Freud llamó fijación (fuera de sentido). Y en un segundo momento lógico, una metonimia del goce que implica la producción de sentido.

"Siguiendo esta pequeña investigación, podemos llamar "cultura" seguramente al segundo momento lógico. Pero el primero, siendo del Uno, es diverso, ya que entre el síntoma como lo entendemos radicalmente y el Otro, no hay relación sexual. Parafraseando el título de este aporte: "son de una esencia diferente". Sin ponerme a dar cuenta aquí del término "esencia", porque creo que está utilizado descriptivamente y no conceptualmente.

"Miller dice tanto que no son de una esencia distinta, como por otro lado afirma que "en los intersticios hay lugar para los síntomas individuales".[7] Considero que esto nombra una cara del síntoma en relación al Otro, y otra cara que es autística."

La apertura de las intervenciones originadas en la referencia a los trabajos presentados, lejos de posibilitar lecturas uniformes, dieron lugar a la discusión sobre el texto de Jacques-Alain Miller. La multiplicidad de posiciones permitió abrir algunos interrogantes y problemas que continúan animando la reflexión de los analistas. La lectura sincrónica y diacrónica de la enseñanza de Lacan, la vigencia de la noción de partenaire en tanto se la podría ubicar como un paso intermedio entre la teoría del sujeto y la teoría del parlêtre, las posibilidades que implica la noción de partenaire para pensar el lugar del analista, la pregunta acerca del partenaire del parlêtre y la pertinencia misma de la discusión sobre el texto debatido, permiten tomar distancia de cualquier pretensión de clausura de las cuestiones tratadas. Su problematización permite concebir el contrapunto de posiciones como el corazón mismo que hace de la Escuela un vigoroso ámbito que brinda vida al Psicoanálisis de la orientación lacaniana.


* Conversación convocada por el Consejo Estatutario de la EOL el 18 de marzo de 2016 sobre el texto de Jacques – Alain Miller "La teoría del partenaire".
** Lic. en Psicología Practicante de Psicoanálisis en el campo de la clínica. Miembro de la EOL.
*** Puede leerse la versión completa de las cuatro presentaciones en El Caldero 25.

  1. Miller J.A, "La teoría del partenaire", Revista Lacaniana de Psicoanálisis 19, Buenos Aires, Grama, Octubre de 2015, pp. 31 – 80.
  2. Ibíd., p. 80
  3. Ibíd., p. 48
  4. Ibíd., p. 80
  5. Ibíd., p. 34
  6. Ibíd., p. 57
  7. Ibíd., p. 57
STAFF

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