AGOSTO|2016
#3
ISSN: 2362-3918
Noche del Consejo: A cielo Abierto
Resonancias

Proyecto y Conversación
El 8 de junio, en la EOL y en el marco de Las Noches del Consejo Estatutario, se proyectó la película "A cielo abierto", de Mariana Otero. Gustavo Stiglitz presentó la actividad señalando la importancia de la noche, que se encuentra en íntima relación con las políticas que está llevando adelante la AMP (Asociación Mundial de Psicoanálisis), respecto del autismo y la psicosis infantil, para contrarrestar las estrategias que las TCC y las neurociencias intentan imponer.

En la mesa de presentación, Marita Manzotti, coordinadora por la EOL del Observatorio sobre Autismo de FAPOL, resaltó la importancia del trabajo que realizan en el observatorio donde cuentan ya con representantes del equipo en 17 provincias desarrollando actividades tanto clínicas como epistémicas.

Gustavo Slatopolsky, quien realizó una pasantía en instituciones en Europa afines a la Orientación lacaniana, presentó íntimamente a la institución "Le Courtil", fundada en Bélgica en 1984 por Alexandre Stevens, donde se filmó el documental "A cielo abierto".

Laura Petrosino, practicante en Le Courtil, que aparece en la película, relató su experiencia y transmitió la apuesta para pensar el caso por caso, dando lugar a "lo de cada uno" sin agregar ningún sentido, que cada uno de esos niños se encuentre en un lugar de profundo respeto a su singularidad. La película trata todo el tiempo de eso, se puede entender al verla cómo en el marco institucional, con lo que eso significa para el estatuto del sujeto, se intenta todo el tiempo sostener la singularidad.

Silvia Tendlarz resaltó que la película nos permite introducirnos bajo la mirada de Otero en lo que llamó un "fuera de guión", dado que la directora interviene en la escena sorprendida por lo que la cámara capta y nos invita a los espectadores a esa misma posición desde donde cada uno de los asistentes se inmiscuye en los avatares de la institución, en los talleres, en sus intervenciones con los niños, en las situaciones de cotidianeidad con los niños y los que trabajan allí y en las supervisiones que nos aportan la interesante discusión de una clínica que precisa que el psicoanálisis no retroceda. La sala llena de colegas y amigos dio cuenta de ello.

 

Las noches de la Escuela
A cielo abierto. La inquietante familiaridad
Por Marita Manzotti

A cielo abierto es una expresión bella, casi una redundancia. Es común que cuando las nubes lo encapotan, la condición de abierto se diluya frente a la dificultad que se le presenta a la luz del sol, para atravesarlas. Hablar de cielo abierto, plantea el sin límite, la dimensión sin recorte, sin márgenes.

Arthur Schnitzler, narrador y dramaturgo vienés, contemporáneo de S. Freud, publica en 1908 El camino a cielo abierto. Su reputación como autor teatral fue muy importante y controversial, ya que sus obras entretejían en sus tramas las debilidades morales de la sociedad austríaca de su tiempo.

En dicha obra, y en el marco de una historia amorosa, visibiliza la fragilidad y la inseguridad, en el seno de un mundo desestructurado y lleno de amenazas antisemitas, que experimenta un grupo de escritores y artistas —vieneses o residentes en Viena—, de origen judío mayoritariamente. En su afán por profundizar en la complejidad psicológica de sus personajes, fue uno de los primeros autores de lengua alemana en hacer uso de la técnica del monólogo interior.

Sigmund Freud en una carta que le dirige el 14 de mayo de 1922, le escribía entre otras cosas: "Su determinismo así como su escepticismo —que la gente llama pesimismo—, su penetración en las verdades del inconsciente, en la naturaleza de las pulsiones del hombre, su demolición de las certezas convencionales de la civilización, la adhesión de sus pensamientos a la polaridad entre amor y muerte, todo me sorprendió con una inquietante familiaridad". [1]

Creo que es esta expresión, "inquietante familiaridad", la que permite expresar lo que particulariza la presentación del documental "A cielo abierto" de Mariana Otero. Un documental que visibiliza lo que habitualmente se oculta, un documental que a la letra de Lacan "hace jugar a cielo abierto, todo lo que en otro sujeto hubiese estado reprimido". [2] Tal vez porque el encuentro con una institución orientada por el psicoanálisis lacaniano que replica la propuesta, Mariana Otero elige sostener en lo documental la mirada que indaga la realidad desde la renguera, lo que no anda, lo que tropieza.

Desde la micro historia de cada uno de los niños y de los profesionales que los acompañan en Courtil[3], ella elige la vía del descubrimiento de lo que allí sucede, y a partir de eso, convida a los espectadores a dejarse sorprender.

El inicio - Las instituciones
Desde el inicio irrumpe una sorpresa inquietante para los espectadores que, desde estas latitudes, no estamos acostumbrados ni en contacto, con experiencias en las que los niños pequeños vivan en instituciones terapéuticas.

Sabemos que toda institución se ordena y ordena a sus integrantes con reglas que modulan la circulación de los goces, los cuerpos y el lenguaje. Las instituciones que alojaron la locura a través de los siglos han nombrado, estigmatizado y sostenido el discurso social de cada época, quedando la locura escondida y silenciada. Desde los leprosarios a las instituciones estalladas, la historia del tratamiento de la locura cobró particularidades que, en nuestro país no han sido pocas.

Pero es necesario, y el lector coincidirá conmigo, reconocer que en nuestro país las instituciones de encierro y reclusión no alcanzaron a los niños, por eso es que considero que vale un desvío, antes de continuar, para poder precisar cuáles han sido algunas de las vías que se tomaron en Argentina. Podremos valernos para ello de algunas de las investigaciones realizadas en la UBA, que nos permiten acompañar desde una perspectiva histórica el camino de las instituciones.

Perspectiva higienista, una posición que marca
Las instituciones en la Argentina quedaron "enmarcadas por los proyectos socialistas –psicología natural empírica- propias del humanismo del 20' que se encuentran vertebrados en el programa higienista –específicamente de higiene social (Fernández Verano, Liga de profilaxis Social- 1921-1931), abierto a las publicaciones y asociaciones francesas y americanas y con profunda proyección social.

En 1928 G. Bosch, Titular de Psiquiatría y Director en el Hospicio de las Mercedes, funda en la ciudad de Buenos Aires, la Liga Argentina de Higiene Mental.

La perspectiva preventiva de la "higiene" mental adjudica a la enfermedad mental un diseño constitucional, maleable, permeable, abierto a la influencia ambiental y social. Cierta labilidad y reversibilidad, las vuelve suceptibles de prevención, imposible frente a la inexorable fijeza de la herencia orgánica, a la vez que posibilita mayor flexibilidad en nuevas clasificaciones con criterio funcional –según quede afectada la autonomía del yo". [4]

En relación a la infancia y adolescencia ya en 1931, Bosch respalda los estudios en el exterior de dos médicas graduadas y doctoradas: Telma Reca y Carolina Tobar García cuyas tesis muestran preocupación por Delincuencia juvenil y psicopatología. Al regresar, ambas desempeñarán posiciones instituyentes claves: Carolina Tobar, en la Dirección Médica Escolar del Consejo de Educación, donde diseña la educación especial desde una perspectiva psiquiátrica. Telma Reca, se desempeña como médica en el Patronato Nacional de Menores entre 1933 y 1934". [5]

Las dos sumamente interesadas en la infancia y la adolescencia fueron incidiendo, si bien de maneras distintas, en el particular sesgo que tomó el abordaje de la locura infanto juvenil en nuestro país, ya que mientras Carolina Tobar García se orienta por una psicología llamada diferencial, dedicada a la reeducación y cuidado de niños retardados, promoviendo la creación de escuelas especiales que habiliten lazos para los niños, la perspectiva de Telma Reca sostiene un abordaje más ligado a la clínica, trabajando nociones psicopatológicas ligadas a la psiquiatría dinámica, fundando el primer Servicio de Psicopatología Infanto Juvenil en el Hospital de Clínicas en 1934.

" …a partir de 1946, se produce un cambio importante en materia de salud pues comienza a prevalecer la idea de estado prestador a la vez que planificador hegemónico de la totalidad de los servicios de salud. El Dr. Ramón Carrillo profundiza importantes cambios a nivel de la salud pública. El nuevo concepto de estado y de sus funciones propone abandonar la beneficencia y la caridad para convertir la asistencia médica en una obligación del Estado para con los ciudadanos. El 11 de octubre de 1957, siguiendo la línea de estos cambios, se crea el Instituto Nacional de Salud Mental (INSM) dependiente del Ministerio de Asistencia Social y Salud Pública. Sus finalidades fueron: a) prevenir las enfermedades neuropsiquiátricas, b) promover la investigación científica de esta materia; c) Prestar asistencia integral a los enfermos mentales d) Contribuir a la recuperación y rehabilitación social de los enfermos (…) En síntesis, los cambios fueron muchos y comprendían otro concepto de salud y enfermedad, un nuevo rol para la psiquiatría, y modificaciones importantes a nivel institucional. En el área asistencial se estimuló la creación de Centros de Salud Mental independientes o incorporados a los hospitales generales como Servicios de Psicopatología. El primero en esta línea fue el Centro de Salud Mental Ameghino (1948), luego el Servicio de Psicopatología del Hospital Evita de Lanús, a cargo de M. Goldemberg (1958)". [6]

De este modo se fue ordenando un universo de intervenciones ligadas a la clínica y a la educación especial, que mantuvo a los niños en el seno de la circulación familiar y social, además de la particular presencia de psicoanalistas (recomiendo la lectura de las investigaciones de Pablo Rodriguez Sturla) en los centros de salud, que mantuvieron a los niños en un abordaje ambulatorio.

En tanto espectadores nos vemos confrontados, mediante la mirada de M. Otero en este documental, al descubrimiento de escenas de la vida cotidiana en la institución: cómo se levantan por la mañana hasta que se van a dormir, cómo pasan el día. Nos muestra sin tapujos el ir y venir, las reiteraciones, las pequeñas modificaciones, los intentos variados, los circuitos del día a día con las múltiples intervenciones de los adultos que no dejan de "bailar al compas del ritmo de cada niño".

Una presentación que invita a considerar la dimensión ética, el respeto por la "preciosa particularidad que cada niño tiene", el cuidado por mantener lo que cada niño ha logrado para poder desde ahí seguir avanzando. Y es aquí donde la segunda sorpresa nos toma.

Un niño es un Niño
En el Courtil, ni psicóticos, ni retrasados, ni débiles, cada uno pone en juego su propia lengua, acompañado por adultos que no los sancionan por su particularidad con etiquetas o recetas preestablecidas.

Unos van por una vía y otros van por otra. "A cielo abierto" enseña no sólo que cada niño sostiene su manera de ir a dormir o de comer o de elegir una actividad sino que además nos advierte de la presencia de adultos que orientados por el psicoanálisis de la Orientación Lacaniana, pueden mantenerse atentos "ante la evidencia de que nada es más disparatado que la realidad humana"[7] y acompañarlos y escucharlos "preservando ese espacio de elaboración". [8]

Mostrar lo que no anda, lo que renguea, es una apuesta del psicoanálisis a producir un efecto de despertar para los espectadores que, en los tiempos que corren nos vamos acomodando fácilmente al esfuerzo de rectificación de las conductas de los niños, vía tratamientos correctivos, o incluso a su adormecimiento, por la vía de los placebos tecnológicos o la medicación. En esa dirección la mirada de la directora hace visible los pequeños arreglos que cada niño va encontrando a partir de verse acompañado por adultos que soportan "no saber" y respetan los tiempos y las maneras propias para posibilitar sus pequeñas invenciones.

Un documental que abre la puerta, nos invita a despabilarnos y seguir investigando.


  1. Freud, S. Carta a Arthur Schnitzler. 1922
  2. Lacan, J., El Seminario, Libro 3, Las Psicosis, Paidós, Buenos Aires, 1984, p. 89.
  3. Courtil. Institución orientada por el psicoanálisis lacaniano que recibe a niños y niñas con dificultades sociales y psíquicas, en internado o semi-internado en Bélgica.
  4. Rossi L. y col. Revista de Historia de la Psicología en Argentina "Historia, Infancia e Instituciones". http://23118.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/
  5. Rossi L. y col: Revista de Historia de la Psicología en Argentina "Historia, Infancia e Instituciones". http://23118.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/
  6. Falcone R.: Breve historia de las Instituciones psiquiátricas en Argentina. Del Hospital cerrado al Hospital abierto. http://23118.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/
  7. Lacan, J.: La Psicosis. Pag120.
  8. Coccoz, V. : La práctica Lacaniana en Instituciones I pag. 17
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