DICIEMBRE|2016
#4
ISSN: 2362-3918
Resonancias
Las Noches de la Escuela
Noche del Directorio: Presentación del libro de la Colección de la Orientación Lacaniana-COL, Mutaciones del sujeto contemporáneo
Presentan: Graciela Brodsky, Mónica Torres, Fernando Vitale
Coordina: Gabriela Basz
Resonancia: El Caldero de la Escuela

La noche del 24 de noviembre se presentó el último libro de la COL. Con unas palabras, que agradecemos, la Directora de la Colección, Gabriela Basz, introduce los ecos y resonancias que tuvo esa noche para quienes formamos parte del equipo de trabajo El Caldero:

"Desde la ilustración de tapa, imagen que impacta por el desamparo y la desorientación, "Mutaciones del sujeto contemporáneo nos enfrenta a diferentes paradigmas ligados a los cambios en la subjetividad contemporánea. Con variados aportes de la filosofía, la política, el arte y hasta la religión, el libro está recorriendo un camino de intercambio y transmisión. Graciela Brodsky, Mónica Torres, Fernando Vitale, los mejores presentadores posibles. Leamos las resonancias de la noche de Escuela del 24 de noviembre pasado donde se realizó su presentación en sociedad."

 

Presentación Graciela Brodsky

"¿Para qué se presenta un libro?" Evocando esa pregunta de Juan Carlos Indart, Graciela Brodsky marca el inicio de su presentación de Mutaciones del sujeto contemporáneo. Deliberadamente rehusa contar el libro. En sus palabras, sencillamente, quiere hacer resonar, el eco que le dejó la lectura. Un método simple, revelado sin ambages a los presentes en esa noche del 24 de noviembre, procura, en su recorrido, hacer degustar trocitos de lectura que, lejos de saciar, invitan a los oyentes a seguir leyendo.
El itinerario, que va desde la distinción entre escritores del relato edípico y escritores del goce, referida por Gastón Cottino, hasta los zombis de los que habla Jorge Assef, permite sostener la tensión entre el todo y el no todo, entre el mundo y la singularidad del goce opaco velado tras él. Tras los semblantes del mundo, no hay otra cosa que el propio goce. Resuena una cita del texto de Graciela Musachi: "Ninguna identificación masificante, ningún fantasma colectivo podrá seducir más allá de lo que el propio síntoma permita"[1]. El artificio del todo sólo sostiene su fantasmal consistencia, en la letra de síntoma con el que se anuda cada uno. La referencia a Hugo Mujica, a propósito del par fundamentalismo – misticismo, retoma el juego de opuestos forma – sin forma, que remite a las fórmulas de la sexuación.

Esta tensión no deja de involucrar al Psicoanálisis. Se nos ocurre que el propio analista en su lectura de lo contemporáneo, puede correr el riesgo de sucumbir en una especie de fundamentalismo profano, si no advierte que la diferencia de su discurso no lo ubica en un lugar de excepción con respecto al mundo, susceptible, entonces, de ser reducido a un todo cognoscible.

Una cita de Gianni Vattimo es la llave, para ubicar la contingencia del discurso analítico mismo. El Psicoanálisis lee la época, pero es parte de la época que procura leer. No está afuera, como elemento excluyente, capaz de revelar la verdad del mundo, accediendo, desde un lugar de excepción, a un todo en la comprensión de ese mismo mundo. Admitir que el discurso analítico "surgió en cierto momento en el discurso de la ciencia y que pude extinguirse", es reconocer su coexistencia junto a otros. No obstante, esto no supone mimetizarse en la confusión de un "todos iguales", por el contrario, implica estar advertido de su singularidad y sostenerse en la posición ética a partir de la cual se distingue.

 

Presentación Mónica Torres

"Apocalipsis hoy o Agarrate Catalina"
Podemos considerar que desde el título que dio a su trabajo, Mónica Torres planteó la presentaciónen torno a una pregunta, formulada con cierto humor y con su habitual sesgo cinéfilo: ¿Es el apocalipsis del sujeto contemporáneo... entonces… ¡agarrate Catalina!? Pregunta para la cual Mutaciones del sujeto contemporáneo, ofrece la riqueza de variados artículos para reflexión y análisis.

Tomó en su presentación una conferencia que Éric Laurent dio en Barcelona, un mes después de los atentados en París el 13 de noviembre de 2015, donde menciona las espontáneas reuniones de los jóvenes en la Plaza de la República y el grito áfono de las masas allí reunidas, ese ir y volver en relación al objeto del horror, una especie de juego con el Kakon, lo peor del trauma.

Laurent se pregunta ¿Cómo ocurrió? ¿Cómo ocurrió que la segunda generación de musulmanes franceses se radicalizara hasta ese extremo? Planteando al respecto dos lecturas posibles de la escena: una explicación culturalista y otra explicación tercermundista.

Para la primera, la rebelión de los jóvenes musulmanes muestra que es imposible la integración del Islam, hasta tanto una reforma teológica no haya erradicado del Corán el llamado a la Yihad. La otra lectura, que Eric Laurent llama "Tercermundista", interesó particularmente a Mónica Torres "… ya que la ciudad en la que vivo está en el Tercer mundo". Esta explicación evoca al sufrimiento poscolonial, la exclusión de la sociedad francesa racista e islamofóbica.

A partir de esto, plantea que es muy difícil pensar en un sujeto contemporáneo más allá de la geopolítica, si bien nos recuerda que el analista se ocupa de lo real de su práctica, del singular huraño, que goza singularmente de su síntoma en lo que le queda de vida.

Sin embargo, y dado que este libro se ocupa también de crímenes y acontecimientos sociales, no podemos olvidar desde dónde leemos el síntoma social. No es igual ser polaco o italiano que latinoamericano. Y cita, en la presentación, los hechos de Paris del 13 de noviembre, el Brexit de Gran Bretaña y el triunfo de Trump en Estados Unidos, pero también a los muertos en otros lugares. Los niños muertos en Siria, los bombardeos en Aleppo, los refugiados sin tierra, los ahogados en los mares, los trasladados de frontera en frontera…

Destaca lo valioso de este libro, sus referencias eruditas e imprescindibles, compartidas por nosotros, a la vez que la importancia de poner cada artículo en su contexto, para ubicar desde donde leemos lo que leemos.

Concluyendo su presentación dijo: "no pude evitar situarme en mi ciudad, aunque sé, con Graciela Musachi y con todos los autores y presentadores que: "no hay final para el huraño que habla su lengua en el presente indicativo de su tiempo, el de la ciudad que ya no existe". Así puso en juego la cultura y el sujeto, lo universal, lo particular y la singularidad del sujeto, conjugando sin conjugar del todo, Apocalipsis Now y Agarrate Catalina, Francis Ford Coppola y la murga uruguaya del Río de la Plata.

 

Presentación Fernando Vitale

Partió de una pregunta ¿En qué lugar ubicarse para presentar la salida de este nuevo libro? Seguramente se trata en primer lugar de celebrar su publicación y de incitar a los posibles lectores a que lo compren y lo lean.

Destaca las tres secciones en las en que está dividido: "Cicatrices del padre", "Un orden de hierro" y "Entornos del vacío", que considera como tres S1 que dan una clave de lectura para los textos. Puntualiza que son más extensos que en otras publicaciones y esto favorece el encuentro con lo más singular que el autor se propone transmitir.

Retoma lo planteado en la introducción de la mesa por la directora de la Col, Gabriela Basz, quien planteó la idea de encontrar en los diferentes trabajos, incluso los provenientes de otros discursos, el deseo del analista que los anima, como otra de las posibles mutaciones subjetivas.

Él considera que no es fácil, como analistas, entrar en conversación con saberes de otros discursos. Toma el ejemplo de un texto de J. Lacan, "Prefacio de una tesis", en el que el autor afirma que había creído ingenuamente en la posibilidad de arribar a una especie de discurso común, de opinión verdadera, que podría albergar las producciones de los diferentes discursos.

También Miller en su curso La experiencia de lo real, refiriéndose a los estudios culturales y al malestar en la cultura, planteaba que Lacan presentaba un creciente interés para los estudios culturales y un nulo interés como experiencia clínica para ellos y que esto se explicaba porque les era completamente ajena la idea de que los enunciados de Lacan son soportados, animados y justificados en una experiencia efectiva, el discurso analítico. Lacan planteaba que no se trata de eliminar o anular los saberes de otros discursos.

Vitale formula una pregunta que recorrerá su presentación: ¿Dónde localizar en cada texto esa mutación que llamamos el deseo del analista? Y responde que cada autor lo presenta desde la más absoluta singularidad. Afirma que si hay del deseo del analista como hay de lo Uno, ese deseo aparece en lo que hace a los textos incomparables a pesar de compartir las mismas referencias.

Esto lo ejemplifica con dos artículos publicados en el libro. De Eric Laurent De las crisis identitarias a los triunfos de las religiones y el de Miquel Bassols Trauma en los cuerpos, violencias en las ciudades.
Mientras Laurent con su minucioso e interesante estilo recorre todo lo que se publicó al respecto en su singular modo de intentar hacer aparecer el quod que se resiste a dejarse traducir en el quid, Bassols construye desde su propia particularidad y escritura, lo singular a partir de un rasgo desde el cual hace un impactante desarrollo.

Vitale concluye en que esto demuestra que es en los puntos singulares de cada uno de los textos y sus autores donde despunta el deseo del analista.


  1. Musachi, G., "Huraño y la ciudad", Mutaciones del sujeto contemporáneo, COL, Grama, Bs. As., 2016, p. 140.
STAFF

Dirección:
Luis Tudanca

Dirección Editorial:
Leticia A. Acevedo

Comité de Redacción:
Juan José García, Patricia Kerszenblat, Delfín Leguizamón, Alejandra Loray (Secretaria de redacción)

Staff
INTERLINKEANDO
Escuela de la Orientación Lacaniana Asociación Mundial de Psicoanálisis Asociación Mundial de Psicoanálisis FAPOL Today Lacan XXI XIº Congreso de la AMP La Red de la EOL Virtualia Virtualia Entrelibros Cuatro+Uno
APP
APP
REDES
Seguinos en Facebook Seguinos en Twitter Seguinos en Instagram
Kilak | Diseño & Web